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domingo, 8 de marzo de 2020

8 de marzo


Un nuevo 8 de marzo



FEMINISMO Y REVOLUCIÓN

Mucho se insiste desde diversos sectores, o más bien individuos, de la izquierda, de que el concepto feminismo o lucha por la igualdad de derechos de la mujer es un concepto que no encaja en la lucha de clases, puesto que el mundo se divide entre explotadores y explotados y al lograrse la libertad del yugo opresor de la clase trabajadora, ya está lograda la justicia social!
Obviamente para quienes esto sostienen el mundo y la explotación comenzaron con el capitalismo y el surgimiento de la clase asalariada. Es difícil y poco común descubrir los efectos del poder opresor desde el ángulo de quien no es oprimido. Es fatigoso seguir explicando lo mil veces explicado por mujeres teóricas y prácticas mucho más pedagógicas que me preceden en este quehacer, pero intentaré:
Mucho antes que el capitalismo, mucho antes del sedentarismo, según la historia y prehistoria de la civilización judeo-cristiana, ya el hombre (ejemplar masculino de la especie humana), había creado el concepto de "mi mujer", siendo esta, sin lugar a dudas la primera propiedad exclusiva y privada del hombre.
Religiones fueron, guerras vinieron, invasiones y transculturizaciones se produjeron, emancipaciones y revoluciones se hicieron, todo en busca de crecimiento del hombre y también la libertad, pero lo cierto es que salvo C. Marx, de forma sutil cual bailarina de ballet, poco se ha dicho y trabajado sobre la explotación de la mujer por el hombre desde una óptica inclusiva en las luchas sociales por parte de grupos mixtos revolucionarios. La explotación de la mujer por el hombre, "el propio" y los todos que se  protegen y emulan en este sistema patriarcal: muchos CAMARADAS, así con todas las letras en mayúsculas, todavía creen que la mujer cuando está en la casa hacen lo mismo que ellos, o sea nada! Hombres grandes de ideas, edad y cuerpo aún creen en los duendes o hadas que mantienen una casa en condiciones.
Junto a la certeza de que la mujer no hace nada, o casi nada, o incluso menos que nada, el hombre se crece en su rol impuesto x el patriarcado: fuerte, prepotente, sagaz e inteligente. Ese cromosoma "xy" (masculino) se inflama al menospreciar el intelecto de cualquier ejemplar "xx" (femenino), en lo público o en lo privado. El hombre se otorga la autoridad de cuestionar a una mujer por sus actitudes públicas o privadas, desde un patrón absolutamente más estricto e ilógico del que usa para valorar a otro hombre.
Son esas actitudes que demuestran que la lucha feminista es una lucha que debe estar incluíada en cualquier movimiento que aspire la justicia social.
Hasta que los compañeros no comprendan de que la mujer como trabajadora, es aliada imprescindible en la lucha de clases, pero además su libertad implica el cuestionamiento y modificación de patrones de explotación social ancestrales, no deben reivindicar el discurso de "justicia social", deberían buscar otro nombre, porque sin la justicia para la mujer y las diferentes diversidades de género esa revolución de la que hablan, queda a medias.
Analizar desde una óptica justa el rol de la mujer en la sociedad, implica también observar el uso de lo femenino por parte del capitalismo y ya no como objeto publicitario, es llegar a analizar la situación de la mujer luchadora a la hora de la represión y dar respuesta desde los feminismo pero también desde los colectivos mixtos y "trixtos". Valorar por un lado que la mujer es víctima de violencia física de una forma específica por el hecho de ser mujer y encima rebelde y también valorar que esa violencia específica es una forma, en lenguaje machista, de "marcar terreno", de demostrarle a los compañeros de estas compañeras que no solo en el terreno de las reivindicaciones las fuerzas represora se hacen sentir.
Este análisis debe ser profundo y suficiente como para marcar la diferencia y sobre todo, asumir las consecuencias.
En un 8 de marzo donde Latinoamérica vive una violencia represiva que creíamos ya superada y donde la mujer, con más fuerza se ve castigada de forma física y sicológica por los grupos de poder estatales, por las mafias y por el "hombre de la casa", donde el patriarcado más recalcitrante pretende adueñarse de sus reivindicaciones con fines personales, partidarios o hegemónicos, desde CONAICOP abrazamos a todas nuestras hermanas en todas y cada una de las actividades, con el puño en alto y alta la voz:
SIN FEMINISMO NO HAY SOCIALISMO

Soledad Errandonea Secretrariado de la mujer 

Micaela Sagaseta Secretaria DDHH 

Ruben Suarez Secretaria Internacional 

2020




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