Post de la autoría del compañero Matias da Costa
El día que Uruguay se dio un tiro en el pie.
A fines del año pasado, tuve una charla duradera y muy interesante con mi cuñada estadounidense. Ella, me pidió que le explicara por qué Uruguay cambió de gobierno después de quince años. Las noticias que le llegaban de nuestro país en Estados Unidos, no le cerraban con el resultado de la elección del pasado noviembre.
Pues bien, estuve algunas horas pasándole datos de la realidad uruguaya hasta ese entonces. Datos de organizaciones internacionales, del INE, de los Ministerios. Datos científicos. No le hablé sobre mis impresiones, sobre mi visión de la realidad, no. Nos pusimos, ella, Nadia y yo (el único uruguayo), a analizar los datos y a compararlos con los de EEUU.
Antes que el FA llegara al gobierno, a Uruguay lo conocían por las hazañas en el fútbol, y gracias. Hoy, y yo mismo lo comprobé, nos conocen por llevar a cabo el cambio de matriz energética que es ejemplo en el mundo (impulsado por el Dr en ciencias físicas Ramón Mendez). Nos conocen por ser el país más avanzado en telecomunicaciones de Latinoamérica, y de los primeros en el mundo (gracias a una empresa pública). Nos conocen por el plan ceibal, por ser el primer país en el mundo en ofrecer una opción diferente a la lucha contra el narcotráfico, y por la ley de IVE. Nos conocen por haber tenido al mejor ministro de Economía de Latinoamérica, Danilo Astori (Global Markets), además de ser reconocido varias veces por The Economist por su impecable trabajo. Nos conocen por estar entre los seis países que más protegen los derechos de la diversidad sexual en el mundo, y por estar entre los tres países más seguros de Latinoamérica para vivir.
La lista es larga, sólo cité los titulares más relevantes que andan rondando por el mundo sobre Uruguay.
Entonces, ¿por qué cambiar para una derecha que estuvo en contra de todo lo que acabo de citar?
No le supe qué decir a mi cuñada, pero ella sí me dijo algunas cosas. Se quedó sin poder creer por qué el uruguayo quiso dar marcha atrás.
Hoy, seis meses después de la elección, casi que sigo sin entender por qué motivo el uruguayo se dio un tiro en el pie. Pero ahora soy capaz de tirar algunas líneas:
La clase media, no se informa. Mira el informativo del 4, del 10 o del 12, pero no se informa. Aumentó su poder adquisitivo en estos 15 años, se jubiló, compró auto, viajó, y creyó que todo era obra de su propio esfuerzo. No analizó por qué antes del 2005 ese esfuerzo no daba frutos. En los 90 vivíamos mal ¿acaso la gente no se esforzaba lo suficiente?
La clase media se cansó de ser clase media, y empezó a pensar como piensa la clase alta. Bolsillo de clase media, pensamiento de rico. Y pensó: “el problema del Uruguay son los vagos, los pichis, los Nini, que viven gracias a mis impuestos. Y la tele tiene razón, no se puede salir a la calle, no se puede vivir”.
La clase media se indignó, y no sólo empezó a pensar como piensan los ricos, sino que se decidió a votar como votan los ricos.
Y todo esto, porque no se informó. Y porque tiene un nivel de egoísmo alto que le hace pensar que todo lo que consiguió fue fruto de su esfuerzo, y llegó a la conclusión de que el Estado es muy grande, y despilfarra dinero por todos lados.
He perdido exámenes por falta de estudio, y no pasa nada, esperé al próximo periodo y me preparé mejor. Pero lamentablemente hay una buena diferencia en mi comparación: hubo gente que no se informó, no estudió, y votó como el culo, y pasa mucho… porque ahora todos nos tenemos que fumar esa cagada.
Informarse no sólo es quedar chato mirando un plasma. Informarse es analizar lo que se escucha o lee, es estudiar y comparar. Todos y todas podemos hacer eso, y si la mayoría de nosotros lo hubiese hecho, tendríamos un país caminando hacia el futuro, y no lo que tenemos ahora: Un Frankenstein con un tiro en el pie caminando para cualquier lado.
Para cerrar, quiero decir que he leído comentarios diciendo que nos duele lo que pasó y que “la tenemos adentro”.
Compañera/o, claro que me duele, y no por mí. Me duele por mis familiares jubilados, por el proyecto educativo donde trabajo, por los gurises y gurisas que van a perder el acceso a la educación, por los trabajadores con sus sueldos congelados, por mis amigos que emprenden proyectos y que iban a poder instalarse en polos tecnológicos de primer mundo, y ahora se echó a perder todo, por las familias que pudieron construir un techo gracias a los proyectos del Mides, por las/os docentes que se van a ir al olvido de nuevo, por los estudiantes universitarios que van a luchar hasta el cansancio por una beca. Me duele por la imagen que vamos a tener en el exterior, y más me duele por toda la gente que ayudó a construir el Uruguay en el que ahora vivimos, la gente de ciencia, los técnicos, los obreros conscientes, los jóvenes…
Hay que decirlo con todas las letras, el Uruguay se dio un tiro en el pie. Y la esperanza es que en estos cinco años que se vienen, la clase media se informe, y reconozca humildemente su error.
P/D: Hace mucho que andaba con ganas de expresar estas cosas, y lo hice hoy, después de haber leído la LUC y de no tener ninguna duda de hacia dónde va mi querido Uruguay.
Agradezco al compañero que me hizo llegar esta publicación desde Salto.
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